"Porque una hoja bien afilada es más segura que una hoja mellada"

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martes, 11 de septiembre de 2012

Micrómetro de belleza de Max Factor, 1934

Leyendo cosas por ahí me he encontrado con esta curiosa imagen.


No es un aparato de tortura aunque pueda parecerlo, es de hecho un instrumento de belleza. Inventado por Max Factor en 1932, el mismo de los cosméticos actuales, tenía un interesante concepto de unir ciencia y pseudociencia al servicio de los maquilladores de Hollywood.
Concretamente el de la foto superior es el único que se conserva en el mundo y por lo visto nadie quiso pagar por él unos míseros 1250 dólares en una subasta de 2009.

¿Pero cómo se usaba?, el invento se pone en la cabeza de la mujer, y ajustando unas bandas metálicas unidas a unos micrómetros se obtenían unas medidas de las facciones de la cara, supuestamente si alguna medida estaba fuera del estándar-de-belleza-de-la-época el maquillador profesional de turno tendría valiosos datos para tapar los "defectos" en zonas muy concretas.


Realmente el instrumento estaba muy influenciado por una vieja pseudociencia de la que afortunadamente hoy se habla poco, se trata de la frenología, que se puso muy de moda en el siglo XIX y que aseguraba que se podía conocer toda suerte de enfermedades mentales y caracteres del individuo simplemente por sus rasgos faciales. Muchos famosos criminales de la época eran estudiados de esta forma para llegar a conocer si alguien era un asesino en potencia con sólo estudiar su rostro.


Utilizar la ciencia, o al menos palabrería científica para vender belleza es algo que viene de lejos como podemos comprobar, y sin duda seguirá de moda en el futuro, aunque no sabemos de qué forma.

Un saludo y espero les haya interesado.