"Porque una hoja bien afilada es más segura que una hoja mellada"

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lunes, 24 de junio de 2013

Tres cosas que he dejado de consumir gracias (o por culpa) de internet


Internet ha cambiado el mundo, o más bien nos ha cambiado a nosotros y nuestra forma de hacer las cosas y de consumir contenidos (que mal suena eso).

El caso es que yo no soy una excepción, mi vida ha cambiado mucho desde que los ordenadores y las redes mundiales son la norma y no la excepción, no sólo por mi trabajo sino en mi vida diaria que es dónde más he notado su influencia.

Con esta entrada simplemente quiero contar mi experiencia personal, en ningún caso es una guía o algo que se deba imitar,  que sirva  humildemente como reflexión para cada lector imaginando su caso personal y  se plantee si sus costumbres arraigadas con los años han cambiado gracias (o por culpa) de internet.


TELEVISIÓN




Entiéndase televisión tradicional, la "caja tonta", el aparato electrónico que se anuncia como tal, el invento famoso obra en realidad de muchos hombre pues a ninguno se le puede otorgar totalmente la ocurrencia. Y entiéndase televisión como el tradicional canal que ves a cambio de ser bombardeado con publicidad.

Soy de una generación que ha crecido con la televisión, mi desarrollo mental y mi ser ha sido influido en una gran parte por los programas que vi de pequeño, cuando sólo había dos cadenas y lo que ponían era lo que era. Dependías totalmente de las mentes iluminadas que elegían y producían la programación, ellos tenían el poder, muchos genios y muchos psicópatas de mi edad han crecido viendo lo mismo. Luego aparecieron las privadas, las mamachicos, y toda esa zurraspa y se torció, había más donde elegir, es cierto, pero también más basura. Y cuando llegó la TDT, la cosa se torció de verdad.

El caso es que como centro del hogar la tele ha desaparecido, yo tengo una de tubo de rayos catódicos, regalada, que ejerce solo una función secundaria en la habitación. Porque en mi caso el centro general del salón es el ordenador.

Pude aguantar un tiempo con la televisión por satélite, por lo menos hay canales temáticos que te dan la oportunidad de elegir lo que quieres ver, ver series, o documentales sobre todo, que es lo que me interesa. La tecnología en sí en todo un logro de la humanidad, tener que lanzar un trasto al espacio para que tú puedas ver tus programas favoritos es un gran avance, aunque mas de una vez me he tenido que subir al tejado a reajustar la parabólica. Hasta que un día ya se cortó el cable y pasé de arreglarlo, me di de baja.

Hoy en día tengo televisión por cable (por llamarlo así), que viene con la conexión a internet de fibra óptica, aunque los canales sean los mismos, y los que suelo ver muy de vez en cuando se cuentan con los dedos de una mano.

Sin embargo, por muy fascinante que sea el sistema tiene el mismo fallo que ha tenido siempre...Sólo puede elegir el canal, nada más. Puedes elegir un canal de documentales, perfecto, pero luego estás a su merced, ellos eligen que poner y cuándo, sobre todo es el cuándo lo que me fastidia.

Porque si ponen un programa interesante (cuando los hay), es posible que lo pongan a un día y una hora que o no puedo verlo, o simplemente no me apetece reservar hora para ello. Por eso prefiero el ordenador, puedo ver lo que me apetece cuando quiera, incluso pausarlo, o continuarlo después.

¿Suena a pirata?, para nada, os recuerdo que estoy pagando una conexión que me ofrece más de 100 canales de televisión, prácticamente todo lo que hay en mi disco duro lo han emitido en algún momento en esos canales, ya lo he pagado, simplemente aplazo el verlo, es el mismo efecto que grabarlo para luego.

Y mención especial a servicios de vídeo en línea, que nos permite buscar contenido tanto profesional como particular de todos los temas posibles y de muchos que ni te imaginabas que existían.

La televisión no desaparecerá, pero la forma de verla cambiará, cada vez queremos elegir más que ver y sobre todo en que momento.


TELÉFONO FIJO



Otro gran invento que ha hecho progresar la humanidad. Quede bien claro que estoy hablando de telefonía fija, no de móvil, aunque admito que hace meses que no hago una llamada de voz convencional con mi móvil, no es que tenga poca vida social, bueno quizás si, tengo poca, pero la verdad es que no necesito usar la voz, soy de escribir mensajes, una forma más discreta y silenciosa de comunicarse, a la par que asequible gracias a ciertas aplicaciones muy conocidas.

Y teniendo el móvil siempre cerca, en casa también, para que quiero otro aparato más que sólo tiene utilidad dentro de casa. Y además, volvemos al ordenador, que también tiene opciones de comunicación, con voz y con vídeo.

¿Cual es el fallo del teléfono fijo?, que no puedes elegir quien te puede llamar, en mi ordenador y en mi móvil tengo la opción de bloquear a quien yo quiera, cualquiera que me moleste y se lo merezca simplemente no podrá fastidiarme, pero al fijo puede llamar cualquiera y en mi caso el 99% de las veces era alguien que quería venderme algo de malas maneras, a horas bastante alejadas del horario comercial por cierto.

El spam telefónico me ha obligado a dos cosas. Primero el incluir mi número fijo en la lista Robinson, que dio resultado un tiempo, y después, a directamente desconectarlo, si amigos, mi número fijo no va ninguna parte, no hay nadie que lo necesite y de la gente que necesite localizarme tiene otros medios mucho más efectivos para ello y sobre todo sobre los que yo tengo un control, o al menos, un poco más de control.

La línea fija es algo muy necesario aún, es directa y efectiva, una tecnología con años de experiencia, muchas empresas no serían nada sin un teléfono fijo, pero en mi caso particular no lo necesito, puedo arreglarme sin él porque tengo otras opciones, pero es mi caso particular, al teléfono fijo le quedan muchos años por delante y es imprescindible en general.


REVISTAS 




En el caso de la publicación mensual/quincenal/semanal en soporte analógico de pigmentos superficiales sobre restos de árboles muertos es diferente. Durante años compraba mensual y/o semanalmente muchas publicaciones sobre muchos temas de mi interés, con la ventaja de la sorpresa, contenido fresco de forma habitual es lo que suelen pedir las mentes hambrientas, y las revistas temáticas eran alimento nutritivo. Aún acumulo varios kilos de papel y revistas que guardo con cariño e incluso releo en alguna ocasión.

Hace ya años que no suelo comprar habitualmente revistas, pero sí he de admitir que lo echo de menos, los motivos son dos, uno de ellos es el precio, han subido mucho en estos tiempos y comprar mensualmente unas revistas de unos euros puede parecer poco, pero a la larga si quieres todo lo que te gustaría sería muy caro, por otro lado tenemos el problema de que mucho contenido de las revistas que se supone que es fresco lo he leído días antes en mis feed de noticias en internet, así que pagar por leer contenido que ya conoces te hace sentir un poco tonto.

Volvemos un poco al tema televisión, cada mes una revista ofrece contenido nuevo supuestamente interesante, pero sucede que el editor elige los temas que le parecen y te los enchufa, es cuestión de suerte que publiquen algo en concreto que en ese momento te pique, y cuando necesitas alimentarte de un tema nuevo o profundizar en algo concreto has de buscarlo, sea en internet o en algún libro especializado, o en algún ejemplar especial de revista, por supuesto no las descarto.

Sin embargo vuelvo a recordar que echo de menos el comprar habitualmente una publicación mensual, sobre todo de cosas que me interesan, ya sea historia, ciencia o informática. A veces me he quitado el mono leyendo en la biblioteca pública que tiene kiosko, una forma agradable de sentir en mí mismo los impuestos.

MISCELÁNEA



Posiblemente algún lector se extrañe de que no incluya los libros aquí. No los incluyo por la simple razón de que sigo comprando libros, de papel además. En general el tipo de libro que me gusta es muy visual, con fotos y gráficos y eso en un lector de ebooks o en una tablet no se ve muy bien. No suelo tener tiempo para acabarme una novela aunque tengo varias pendientes y el ebook preparado para ello. Pero compro el tipo de libro que me gusta sobre todo por coleccionismo, y en general no he encontrado sustituto digital lo suficientemente parecido a un libro de los que me gustan a mí, aunque se que mucho lector de puras letras podría conformarse hoy en día con un lector de tinta electrónica no es mi caso.

Otros lectores me dirán que no he incluido el cine, bueno, mismo trato que a la televisión  para mi. y además hace tiempo que no voy por sus precios prohibitivos y sus argumentos poco sólidos, prefiero ver series, naturalmente, cuando yo quiera.

Y falta la música, pero tampoco he sido un gran consumidor de ella y dejé de comprar discos mucho antes de que internet ofreciera una vasta oferta de música tanto conocida como por conocer. Sin duda más de un lector la añadiría a su lista y me parecería lógico y normal, en mi caso la dejo fuera.

¿Que cambiará en el futuro? ¿que nueva costumbre, con las raíces bien crecidas será arrancada por la evolución de la tecnología y la sociedad?, no tengo ni pajolera idea.